jueves, 5 de junio de 2008

"Luz" o La Nube Ociosa

Hace unos días mi sobrino vino con cara compugida y expectante a contarnos que una amiga emo de su novia emo, se escapó de su casa, entonces pues, necesitaba refugio, y nuestras casa, tan cálida ella, era requerida como morada temporal de esta chica emo amiga de la novia emo de mi sobrino hardcore.

Otorgada la aprobación, le pregunté por su nombre: "Luz", me dijeron los labios hardcores de mi sobrino. Luz, suena simple primero, después caes en la cuenta de cuánta luz invoca uno a lo largo de los días, manya, pensé, es una chica luminosa, su nombre la dibujará e igualmente expectante esperé a que la recogieran del paradero. Minutos después traspasó el umbral una chica de diesiciete años, muy bajita y con los ojos profundamente delineados y de impoluta tenida negra con su toque fucsia que es tan emo. Hola luz de negro.
Mi sobrino se la llevó a comer, y que sé yo, cada uno se metió en lo suyo, nos fuimos a dormir y hasta mañana.
Luz se quedó apenas un día; pero esas horas con ella, me hicieron recordar algo de mi propia adolescencia; ella fue muy reticente a la conversa, asumo que desconfía de los adultos, tal vez sus padres están tan perdidos como ella, quién lo sabe; lo que más me sorprendió es que estuvo prácticamente desde las 10 de la mañana hasta las 5 de la tarde, frente a la computadora, muy de negro ella, e impertérrita, conectadísima al mns y revisando el Hi5 de media comunidad emo de Lima.
Yo no sabía qué decirle, me respondió con monosílabos cuando le pedí unas tres veces la compu para mandar correos; cuando fue la hora de almuerzo no quiso comer las lentejas con pescado que había, se frío un huevo y lo comió con harta mayonesa. Para ser honesta me sentí torpe y decidí no tratar de hurgar y dejarla en paz con la computadora como compañera.
Yo no tuve padres perdidos o incertidumbre respecto a lo que quería a la edad de ella, pero recuerdo que cuando no ingresé a la universidad, me pasé dos meses frente al televisor comiendo pan con plátano y chocolate, era una autista, tuve que tocar fondo y no bañarme cuatro días, tener mi cuarto hecho una mierda y entrar en una convulsión de llanto, para que mi mamá interviniera con un desahueve proverbial, que me bajó de la nube ociosa en la que me había metido. A esa edad llegó la muerte de mi niñez, tuve que tomar por mi propia mano mis riendas; claro que mi madre cual lámpara me alumbraba el camino...gracias, madre.
Es muy difícil pasar por ciertos tránsitos; Luz tendrá que encontrar lo que la acciona, tendrá mucho por hallar, o tal vez no; es dulce y doloroso traspasar la edad ingenua y toparse con el mundo, pero es bueno, al fin y al cabo es bueno.
Mucha luz para tí, Luz.

3 comentarios:

gustavo reátegui oliva dijo...

Julia: quizá no me recuerdes, nos conocimos en el antiguo local de E.Sachs, contando cuentos; luego te ví bailando una acción escénica en Etnias; y ahora que curioseaba por tu sitio, me has hecho consciente de cuánta vida ha pasado por el puente que unifica los caminos, te felicito! Por tu niño ya pronto nacido, y por tu arte narrativo, tan tuyo, tan cariño, un fuerte abrazo, y escribe de cuando en vez un poquito.
Nos vemos!

Miss Julia dijo...

creo que mi ambigüedad ha creado confusones, no estoy embarazada; fue sólo un sutito que se volvió excusa para hablarle a ese ser que alguna vez vendrá si tiene que venir. Pore supuesto qeu te recuerdo Gustavo, eres de la SElva y poerta demás. Un abrazo y gracias por tu alegría.

reii dijo...

es desesperante
ver como un adolescente se
niega a crecer

pero ay q esperarlos...

aunq Luz no apoyaba muxo

ubieras intentado con un pollo ala brasa enves de lentejitas! ni un emo lo resiste!...